Michoacán a 03 de Marzo de 2020.

Todos los caminos hacia el mar conducen a Michoacán. Tierra de playas vírgenes y santuarios de las costas. Un paraíso donde te encontrarás, sin darte cuenta, en una conexión única entre hombre y naturaleza. Su excelente ubicación y conectividad con diversas regiones del estado, hacen de estas suaves arenas blancas una perla del Pacifico mexicano. El verano ya comenzó y las playas de Michoacán son el destino ideal. Ven a conocerlas y maravíllate de su sagrada belleza.


Un verano en Michoacán

Los más de 200 kilómetros de litoral con el océano más grande del mundo, regala a las playas de Michoacán un ecosistema acuático único. Su popularidad es asediada por viajeros que buscan sol, aguas tranquilas y barreras para el tiempo. Estos paraísos ofrecen vistas y paisajes que no creerás que pueden existir.
El camino a través de las costas michoacanas comienza en la exótica Barra del Tigre. Ubicada a unos minutos de Playa Azul, se distingue por ser un lugar muy famoso para observar aves acuáticas, únicas en la región. Cuenta con una hermosa laguna de agua dulce donde abundan diferentes tipos de especies animales. Pero lo más sorprendente de este lugar es observar el casco del barco Betula. Un transporte que encalló en estas playas desde el año de 1993.
Sin importar el tipo de actividad que disfrutes hacer, las playas de Michoacán cuentan con tantas sucursales del mar como puedas imaginar. Si lo que buscas es practicar surf, Barra de Nexpa es el sitio perfecto. Sus condiciones naturales la hacen el destino de surfistas y amantes de los deportes acuáticos. Otro de los grandes orgullos michoacanos es playa Pichilinguillo. Una hermosa región en forma de caleta repleta de arenas blancas y aguas azules. Es perfecta para gozar de la natación, paseos en lancha y la pesca deportiva donde se pueden ver farallones, grutas y arcos naturales.

El ambiente de playa Maruata, sierra que parece querer meterse al mar, es idónea para un profundo descanso donde el tiempo no tiene lugar. Cuenta con maravillosos acantilados y belleza marina. Asimismo, las playas de Michoacán son grandes centros de conservación marina donde la importancia del ambiente es un asunto serio. Prueba de ello es Colola, cuna de un ecomuseo dedicado a la conservación de la tortuga negra que es endémica del estado.
Si lo que quieres es hallar un recinto tranquilo y de relajación, La Llorona es el lugar. De igual manera no debes irte sin dirigirte a Faro de Bucerias, bahía grande y bella que está definida por abundantes peñascos, montes e islotes. También debes visitar Palma Sola, zona de santuarios costero de gran belleza y La Manzanillera, donde el agua acaricia tu paz. Ixtapilla, cuna de la mejor gastronomía de la región y La Ticla, la segunda playa de mayor fama en el estado no te dejará ir. Finalmente, Las Brisas, San Juan de Alima y Boca de Apiza son otras de las playas que debes visitar.
Todas estas playas de Michoacán cuentan con servicios de hospedaje y alimentos que complementarán tu visita. Te aseguramos que verás al estado de la mariposa con otros ojos después de visitar sus bellas costas. Un escondite del alma que todos debemos visitar alguna vez en la vida.

Autor: Redacción Oficial Michoacán Turístico.